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martes, 1 de febrero de 2011

Terminó la Batalla. ¡HA ESTALLADO LA PAZ!


Ayer (31 de enero) terminó la temporada de “Madre Coraje”. Luego de 3 intensos meses de ensayos y de 79 funciones, las bombas dejaron de sonar en esta obra anti bélica. Ahora vemos el Jeep partir.

Nadie me quita lo bailado” es una frase que cabría muy bien al describir lo que siento. La intensidad de la obra escrita por Bertolt Brecht, la dirección tan prolija de Alberto Ísola, la amabilidad y buen trabajo de la producción del Teatro Británico, el talento incalculable de mis colegas actores y actrices, las anécdotas chistosas (y las no tan chistosas). Nadie me lo quita. El reto de interpretar un personaje tan intenso, tan cambiante, tan fuerte… nadie me lo quita. El “orgasmo espiritual” que es terminar una obra y descubrir que el teatro estaba reventando de gente que te agradece tu trabajo de pie, aplaudiendo como si les hubieras salvado la vida, obligándote a salir 2…3… y hasta 4 veces a saludar ya que sus aplausos no se detienen. Nadie me lo quita. Juntar manos, darnos buenos deseos y energías y gritar al unísono “¡MIERDA!”. Nadie me lo quita. Lo aprendido en boca de maestros. Lo aprendido a punta de errores. Nadie me lo quita. El saludo sincero de un público agradecido afuera del teatro. Nadie me lo quita. Vivir lo que viví. NADIE ME LO QUITA.

El Jeep cargado de mercancías de la guerra se va. Pero sus huellas son profundas.

¿Qué cómo me siento? Alucinado y agradecido.

Pronto en las tablas otra vez.

Raúl Sánchez

domingo, 13 de diciembre de 2009

"Griegos y Troyanas": El Estreno



El miércoles pasado fue el estreno de “Griegos y Troyanas”. Para nosotros, los del elenco, la aventura inició a las 4:00pm cuando iniciamos un ensayo técnico. Es decir, solo pasábamos los inicios y finales de las escenas que requerían pistas musicales, sonidos o de luz. A las 5:00pm iniciamos el ensayo general. Es decir, una pasada de toda la obra como para pulir y mejorar unos últimos detalles de marcación y dirección. A las 7:00pm ya estábamos cada uno a nuestro libre albedrío como para calentar y alistarnos antes de que den sala a las 7:50pm. Era interesante ver como cada actor/actriz tenía un calentamiento distinto y una forma única de manejar el nerviosismo. Al calentar voz y dicción sobre el escenario y con el telón aún abierto llegué a tomar esta foto desde mi celular: La imagen de las butacas vacías del Teatro Británico (que en pocos momentos estarían llenas de gente ansiosa por vernos).
Llegó la hora. Son las 7:50pm así que a salir del escenario y a maquillarse (en mi caso solo simular canas a los lados de mi cabello para darle más edad a mi personaje). En eso escuchamos: “Primera llamada”. Es ahí cuando los nervios del elenco se exacerban y como por arte de magia revisan una y otra vez si todo su utilería y vestuario esta en orden y a la mano. Cuando ya todos estaos cambiados y listos suena a lo lejos: “Segunda llamada”. En ese momento yo estaba muy tranquilo, aunque solo me preguntaba una cosa “Que acaso no vamos a hacer MIERDA”. Juntar al elenco con el director, decir unas palabras, juntar todas nuestras manos y gritar a todo pulmón ¡¡¡MIERDA!!! Antes de una función, no solo nos da fuerzas y energías, sino que también nos recuerda que llegó el momento en que se viera toda esa chamba invertida durante meses, chamba que hicimos juntos. Entonces bajó el director de la cabina, nos convocó a todos, dijo unas palabras de aliento sinceras, juntamos las manos y todos juntos al unísono…¡¡¡MIERDA!!!....y luego silencio. “Tercera llamada”.
El sonido del telón alzándose marca el momento en el que ya no hay retorno. El primer texto de la primera actriz que habla…y el resto es magia. Parece mentira pero para el elenco, una obra que dura una hora y media parece que durara veinte minutos tras camerinos. El tiempo ya no es un elemento real, sino un camino blando en donde ya no caminamos, sino flotamos. Llega el momento de salir a escena por primera vez. Los nervios desaparecen y empiezas a vivir y a existir en escena como el personaje. Cada cosa que dices las dice el personaje, reaccionas como el personaje, respiras como el personaje. Sin que te dieras cuenta, gracias a que haz vivido intensamente todo a tu alrededor, el tiempo pasó y la obra terminó. Ser cierra el telón por un breve instante y luego se vuelve a abrir. El primer contacto con el público que fue a verte. Y descubres, el aplauso. Les gustó. Primera reverencia, segunda reverencia...y como el público sigue aplaudiendo, tercera reverencia. Un éxito. Se cierra el telón y la historia se repite una vez más. Si, son dos funciones seguidas.
Al terminar las dos funciones (agregando por supuesto el ensayo técnico y el ensayo general), terminamos física y emocionalmente molidos. Pero hay q salir y saludar a las personas que amablemente fueron a verte y desean con ansias darte un abrazo.
Una de estas personas fue Alonso, alguien que conocí en Twitter y que es también un apasionado de la actuación, que además tiene un Blog muy interesante en el que escribió sus apreciaciones de la obra. El link es este: http://elteatrodemivida.wordpress.com/ .
Pablo Guerra estuvo tomando fotos durante la función, las cuales prometo publicar apenas las tenga en mi poder. Las fotos que ven en esta entrada son de la sesión de fotos previa a la obra, también tomadas por Pablo Guerra.
No se pierdan “Griegos y Troyanas” que aún queda una fecha: Miércoles 16 a las 8pm o a las 9.30pm en el Teatro Británico de Miraflores. ¡Ingreso Libre!